Psicóloga acompañando a una paciente en Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT)

Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) para la salud mental

La Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) es una terapia psicológica basada en evidencia. No busca eliminar los pensamientos difíciles. Más bien, le enseña a relacionarse con ellos de otra manera, para que no dirijan su vida.

Por eso, en Mindful Therapy ofrecemos ACT con psicólogos colegiados, tanto en nuestra oficina de Escazú como en línea.

✓ Psicólogos colegiados · ✓ En línea y presencial · ✓ Sábados disponibles

La ACT es una terapia cognitivo-conductual de tercera generación. De hecho, la desarrollaron Steven C. Hayes y sus colegas a finales de los años 80. Parte de una idea sencilla: luchar contra lo que sentimos suele aumentar el malestar. Por eso combina dos partes:

  • Aceptación: hacer espacio para emociones y pensamientos difíciles, sin pelear con ellos.
  • Compromiso: actuar según lo que de verdad le importa, aunque sienta miedo o duda.

Así, el objetivo es la flexibilidad psicológica: la capacidad de estar presente y elegir cómo actuar, incluso en momentos difíciles.

¿Qué esperar de la terapia ACT?

Primero, su psicólogo conoce su historia y lo que le trae a terapia. Luego, definen juntos metas claras. Después, las sesiones combinan conversación con ejercicios prácticos, por ejemplo, mindfulness, metáforas y tareas breves para la semana.

Además, durante el proceso trabajará los 6 procesos de la ACT:

  1. Aceptación: en primer lugar, permitir las emociones en lugar de evitarlas.
  2. Defusión cognitiva: también, ver los pensamientos como pensamientos, no como verdades.
  3. Momento presente: asimismo, prestar atención al aquí y ahora (mindfulness).
  4. El yo observador: es decir, notar sus experiencias sin definirse por ellas.
  5. Valores: luego, aclarar qué tipo de vida quiere construir.
  6. Acción comprometida: finalmente, dar pasos concretos hacia esos valores.

¿Para qué sirve la terapia ACT?

La ACT puede formar parte del tratamiento de:

Ansiedad

Ayuda con la ansiedad generalizada, la ansiedad social y los ataques de pánico. Por ejemplo, enseña a aceptar los pensamientos ansiosos sin dejar que decidan por usted.

Depresión

Además, reduce el peso de los pensamientos negativos. También le ayuda a reconectar con lo que valora.

Estrés

Le ayuda a responder con más calma a las presiones diarias. Así, puede enfocarse en lo que realmente importa.

Dolor Crónico

De hecho, es una de las áreas con más evidencia a favor de la ACT. Busca mejorar la calidad de vida aunque el dolor no desaparezca por completo.

Trauma y TEPT

Puede ser parte del tratamiento, junto con otros enfoques. Por ejemplo, ayuda a convivir con los recuerdos difíciles y a retomar una vida con sentido.

Cambios de Hábitos

Ayuda a manejar los impulsos sin actuar sobre ellos. Además, alinea sus acciones con sus valores personales.

Trastornos de la Alimentación

Puede complementar el tratamiento del trastorno por atracón o la bulimia. Sobre todo, trabaja la autocompasión y una relación más sana con la comida.

Problemas de Pareja

También mejora la comunicación en pareja desde los valores compartidos. Así, cada persona aprende a responder en lugar de reaccionar.

¿Qué dice la evidencia?

Reconocida por la APA con sólido respaldo científico para el dolor crónico
  • Por ejemplo, la División 12 de la Asociación Americana de Psicología (APA) la reconoce como un tratamiento con sólido respaldo científico para el dolor crónico. Además, le brinda apoyo moderado para la depresión, la ansiedad, el TOC y la psicosis.
  • Asimismo, un metaanálisis de A-Tjak y colegas (2015) encontró que la ACT fue más eficaz que los grupos de control en la ansiedad, la depresión, las adicciones y los problemas de salud física.

ACT y TCC: ¿cuál es la diferencia?

La terapia cognitivo-conductual (TCC) busca cambiar el contenido de los pensamientos. La ACT, en cambio, cambia su relación con ellos. Ambas tienen buena evidencia. Por eso, su psicólogo le ayudará a elegir la mejor opción. Conozca todas nuestras terapias.

Preguntas frecuentes sobre la terapia ACT

¿Puedo hacer terapia ACT en línea?

Sí. Ofrecemos sesiones en línea y presenciales en nuestra oficina de Escazú. Además, las sesiones en línea usan los mismos ejercicios que las presenciales.

¿Necesito un diagnóstico para empezar?

No. De hecho, muchas personas empiezan sin saber exactamente qué les pasa. En la primera sesión, su psicólogo le ayudará a aclararlo.

¿Cuántas sesiones de ACT voy a necesitar?

Depende de cada persona y de sus metas. Por eso, su psicólogo lo conversará con usted desde la primera sesión.

¿La ACT es lo mismo que mindfulness?

No. El mindfulness es solo una parte de la ACT. Además, la terapia trabaja sus valores y los pasos concretos para vivir de acuerdo con ellos.

¿En qué se diferencia la ACT de la terapia tradicional?

Muchas terapias buscan reducir o cambiar los pensamientos negativos. La ACT, en cambio, no intenta eliminarlos. Más bien, le enseña a relacionarse con ellos de otra forma y a actuar según sus valores.

¿La ACT sirve si ya probé otras terapias?

Sí. De hecho, la ACT puede ser una buena opción si otros enfoques no le funcionaron como esperaba. Como no se centra en eliminar el malestar, ofrece una forma distinta de trabajar con él.

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